Páginas

16 de enero de 2011

Pabellón Barcelona


El Pabellón alemán, diseñado por Ludwig Mies van der Rohe, era el pabellón de representación de Alemania para la Exposición internacional celebrada en Barcelona el año 1929. El pabellón quería simbolizar el carácter progresista y democrático de la nueva República de Weimar y su recuperación tras la Primera Guerra Mundial. Este es un edificio importante en la historia de la arquitectura moderna, ya que en él se plasman todas las ideas del entonces naciente Movimiento Moderno con más libertad que en otras obras, ya que esta construcción no tenía otra función que difundir estas nuevas ideas, así como el uso de nuevos materiales y técnicas en la construcción.

Dentro del recinto de la exposición internacional, el emplazamiento del pabellón de Alemania fue elegido por el propio arquitecto en un lugar un poco apartado, fuera del eje principal de la exposición donde se encontraban los grandes edificios que se construyeron para la ocasión. Además sorprende el modesto tamaño del pabellón, ya que es incluso más pequeño que una vivienda unifamiliar.

El edificio estaba construido sobre un podium cubierto de travertino, sobre el que además del edificio había dos estanques. El acceso se producía a través de una pequeña escalera tangencial al podium. La estructura poseía ocho pilares de acero con sección en forma de cruz que sostenían una cubierta plana. Completaban la obra unas paredes interiores, exentas de la estructura, hechas de grandes piezas de mármol, así como grandes cerramientos acristalados. La impresión total es la de un espacio lujoso creado mediante planos perpendiculares en las tres dimensiones. Complementaban la obra una escultura de Georg Kolbe: Der Morgen («La Mañana»), un escaso mobiliario formado por sillas, con un diseño del propio arquitecto llamado Silla Barcelona, (que son un hito importante en la historia del diseño de mobiliario del siglo XX), una cortina roja y una alfombra negra, que combinados con el color amarillento del mármol ónice de la pared, imitaban los colores de la bandera alemana.

El pabellón fue desmontado al finalizar la exposición, pero con el tiempo esta obra se convirtió en un referente clave para la historia de la arquitectura del siglo XX, así como para la trayectoria de Ludwig Mies van der Rohe. Por ese motivo en 1980, y a iniciativa de Oriol Bohigas se empezó a gestar desde la Delegación de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona la idea de reconstruir el edificio en su emplazamiento original. Los trabajos empezaron en 1983 a cargo de los arquitectos Ignasi de Solà-Morales, Cristian Cirici y Fernando Ramos, y la reconstrucción, basada enteramente en el diseño original y con los mismos materiales se inauguró en 1986.

1 comentario:

  1. aqui te lleve yo :) hehe
    es un edificio muy bonito, ya lo compraremos dentro de unos años para vivir alli ;)
    o nos construimos uno propio con un lago mas grande y mejor :)

    ResponderEliminar